24.8.12


No llego a identificar
cuál es la parte del cuerpo
por la que me entra el mundo.
Acá, en este planeta giratorio.
¿Cómo no vamos a estar mareados?

16.8.12


Tomo a las 8 de la mañana un colectivo sobreperfumado. Camino con la convicción de las piedras, con la seguridad de las piedras de ser lo que son y de hacer lo único que pueden hacer. Acá y ahora, la misma verdad que la ciencia va a descubrir nunca. 

Nieva hace casi diez días. Todo está acumulado en las esquinas, hasta la basura es blanca y no sé si en mi pelo tengo agua o canas. La colonia barata me sostiene los pies. Esto es lo que tengo: la calma del resignado.

8.7.12


9 de julio, 2.23, aire frío y noche negra, ay tan negra: la relatividad es relativa.

4.7.12


Vi la realidad de los locos sin párpados.
Tengo un grabado cerebral reproducible.
Tengo el manual de instrucciones del anormal
y voces habladas por otras voces.
Hay sólo un hombre que es Dios y dijo todo.
Hace miles de inviernos, cuando no existía el invierno.

25.6.12


Mi cuerpo imita
el movimiento incompleto
de una bala perdida.

Mi trayectoria es de azar.

El estómago del mundo
quemará con llamas negras
las paredes que nos protegen.

Detengo el agua en mi garganta.
Insectos ansiosos e informes
esperan la señal final.

9.6.12

Las uñas despintadas
lavan la ropa ahogada
en el balde azul del vecino.
Esfuman el humo,
deshacen apresuradas
el ovillo de lana.

El instinto adormecido
y la nieve fantasía
son el cotillón
de una fiesta impensable
en la montaña,
en la mente,
en el inicio.

Esta costumbre de detenerse en todas las cosas.

No hay drogas
ni música ni amigos,
sólo un rostro desconocido,
un hombre viejo y dulce
de imaginación imprecisa,
un hijo de libros impuros.

Ojos grises profundos
detienen en mí
sus pupilas sin disculpas,
sin cariño,
y sin embargo
mirarlos
es entrar a mi casa en invierno.

Esta obsesión por escapar de la unidimensión.

20.5.12

El cielo es rojo y está inmóvil, nadie va a pintar nunca las paredes del edificio.
¿Cuántas son las gotas que bajan? ¿Cuántas caen sobre la sombra de los cables?
El agua ácida desintegra su cuerpo en las frutas amarillas del patio.

¿Notaste que la tierra en las macetas brilla de placer?
El piso es negro, gris, blanco, negro, gris, blanco, negro, gris, blanco, es idéntico a la de idea de él y eso lo hace hermoso y ridículo.

¿Cuánto tiempo me queda? ¿Está todo acá? ¿Acá en la sangre del pájaro herido?
Tiemblan las hojas y no es por miedo.
A mi tampoco me asusta que haya un bloque de hielo sobre nosotros.

Llueve por fin y es el principio del universo.
¿Voy a olvidar esta lapicera cuando sea viejita?
¿A dónde se va a quedar esta noche que escribe?

12.4.12

En la palma adormecida de la mano está el centro.
Y acá en el pecho las neuronas caidas
son peces brillantes,
acá en el pecho las neuronas
son espermatozoides sin sexo,
lluvia futura de afuera del cuerpo.

Tengo pocas palabras y ningún autor,
ningún libro, ningún poeta.
Ya no me acuerdo cuál era
el nombre de cada cosa,
ni por qué era importante saber
el nombre de cada cosa.

3.4.12

3 de abril, 19:01, cielo borrado y hojas verdes, ay tan verdes: hora de vaciarse de todo.

29.3.12

¿Preguntan los que viajan
sólos en el 53
si yo que viajo
sóla en el 53
pregunto qué piensan ellos?

Hay en cada minuto dimensión
una respuesta accidentada
que no sirve de nada,
que es igual de inútil
que todas las cosas buenas.

1.3.12

Ya sin prestigio el suicida,
sin tazas de café en las manos,
todavía con el silencio en la boca.

No hay agua caliente
en ninguna casa

y prefiero el frío,
aunque despertar duela
un poco cada vez.

El espejo es transparente,
me ve a través
y a través mío el paisaje

es el espejo,
y en el cielo el reflejo
rosa y violeta sin nubes.

7.1.12

Tu lengua escupe diamantes,
diamantes que son burbujas de detergente,
y las serpientes dirigen tu orquesta,
pero la verdadera soberbia es la del silencio.

7.12.11

y entre tanta gente y tanta vida parece que no
pero atrás sigue estando el miedo
el verdadero miedo
y quisiera poder decirlo de otra manera
pero no hay otra manera
ni siquiera sé dónde irían los puntos
dónde irían las comas
cómo queda esto si queda o si no queda
ni siquiera puedo pestañear
y tengo el corazón gigante
porque lo que está acá es el miedo
y el miedo a no saber cómo salir del miedo

6.12.11

Hay un mosquito que me persigue. Hay un mosquito que escucho todas las noches y es literalmente un mosquito. En el día está aunque no lo escuche, porque todas las horas el mosquito me persigue. Y les pido disculpas a ustedes por hablar de esta insignificancia, pero es difícil pensar en otra cosa cuando uno tiene tan cerca de la cabeza un real mosquito interrumpiéndole la paz. Si prefieren les presto mis anteojos para que vean cuál es mi parcela en el infierno, que es el concretísimo mosquito, en cierto sentido. Les pido por favor que no se escandalicen porque hable de la parcela en el infierno, ustedes también tienen una, y eso no nos convierte en nada que no seamos ya. Si me preguntaran a qué apunta esto, les diría que a todos los puntos, hechos ellos de puntos, porque el universo va hacia adentro lo mismo que va hacia afuera. Hay un planeta parecido a la tierra y acá unos amigos me dicen que vamos a poder ir a vivir a unas casitas que otros amigos están construyendo para nosotros. Parece que allá no hay mosquitos.