18.6.11

Veintisiete puertas para entrar a la misma casa. El cartel verde lo imaginaste. La calle era una trampa, la autopista era una trampa. El cuarto azul es tuyo, aunque tenga círculos de abismo grabados en el piso, aunque tenga paredes de humo enredado. El cuarto azul es tuyo, y su techo de tormenta es más cálido que esa risa ignorante, más cierto que esa mirada de revista.

Allá todavía te preguntás por qué te duermen todas las mañanas, quién te duerme todas las mañanas.


Allá, que es acá, aunque te olvides.

9.6.11

Te divierte ser el playmobil que te armás,
como si sus colmillos fueran de humo,
como si fuera gratis convertirte en juguete.

El peligro es peligro aunque lo ignores,
y con sus labios de plástico puede chuparte la carne,
y con su cuerpo plegable puede masticarte los huesos.

Te puede comer como lo haría el vientre de una serpiente de departamento.
A vos, muñecoengranaje muerto.

26.5.11

En tu cabeza
se refractan los cuerpos
que caminan en fila,
este jueves frío,
esta mañana de estación de Retiro.

Y este jueves tu propia cabeza
refractada se retira
para que tu cuerpo afile
el camino frío
de una mañana de estación.

¿Te desespera o te calma saber que los trenes también llegan cuando vos no estás?

13.5.11

¿A vos qué paisaje te abriga?
No, no te pregunto que paisaje te abriga.
¿A vos que metáfora te organiza el caos?
No, no te pregunto que metáfora te organiza el caos.

¿Y si te doy vuelta los párpados?
Sí, con mis uñas de hielo te doy vuelta los párpados.
A vos, que sos un desierto de agua.
A vos, desierto espejo.
Las palabras son elásticos animados en el cielo de los niños:

I.
antes de razón/después de razón

verde rojo azul
verderojo azul
verde rojoazul
verderojoazul

nunca en razón

II.
tenedor tenedor tenedor.
tenedor tenedor tenedor.
tenedor tenedor tenedor.
cada vez que te digo tenedor.
cada vez que te digo tenedor.
cada vez que te digo tenedor.
tenedor tenedor tenedor.
tenedor tenedor tenedor.
tenedor tenedor tenedor.
cada vez estás más lejos tenedor.
cada vez estás más lejos tenedor.
cada vez estás más lejos tenedor.
tenedor tenedor tenedor.
tenedor tenedor tenedor.
tenedor tenedor tenedor.
y ahora que ya no sos tenedor.
y ahora que ya no sos tenedor.
¿qué sos en tus sueños tenedor?

III.
asíeramostuspensamientosantesdequenossepares.

10.5.11

En este espectral más allá de las culpas,
de las bombas, de los asesinos.
En esta espesura distinta a la crueldad,
a la intención, al instinto.

Esta impensable presencia: el ojo bizco que te atraviesa sin verte.

Acá el cinismo: divino, científico o espacial cinismo.
¿Cómo explicás sino? ¿Cómo entendés desnuda la historia?
Así de podrida está la tierra.
Así es como el amor de los buitres no es otra cosa que amor.

2.5.11

No seas el turista de tu ciudad mental, sé la bicicleta de luz.

Así es cómo hacemos nosotras, nosotras tus rendijas, persona represión.

Así es cómo hacemos nosotros, nosotros tus bosques, persona inquisición.

1.5.11

Ya empezó la fiesta y vos todavía desnuda.
No, nadie sale a la calle sin su traje.

Ya empezó la fiesta y vos dormida en tu cama.
No, nadie visita casas sin puertas.

Extraña nostalgia la tuya, que extraña no estar acá.

13.3.11

Este es mi humilde intento
de tirar una soga
a las mujeres sin brazos
a los hombres sin brazos.

A los que habitan en el verdadero fondo
del verdadero pozo infierno.

Palabras inútiles para los que saben
que cuando el mundo es realmente oscuro
no se escribe
ni se canta ni se toca.

Seamos sinceros,
ni siquiera se llora.

23.2.11

I.

Debe ser una cuestión química,
aunque no me lo hayan enseñado en la escuela.

Debe ser que las partículas de hidrógeno
se hacen barrro cuando golpean las baldosas.

Dos veces por mil gotas.

O el vidrio del colectivo estampado
y el haz de luz gris que lo atraviesa.

O las flores rojas liberadas
y los árboles excitados por el agua.


II.

Y yo quiero vivir en todos los barrios
y ser todas las personas.

Esa puta que compra ázucar en el almacén
con el pelo mojado de niña de otro tiempo.

O ese hombre en bicicleta.

Y recortar cerezas del limonero
para pintar mis uñas los días vacíos.

Y poder hundirme en infusiones calientes
de antiguos desayunos ajenos.


IIIIIIIIII.

Tener conciencia de no merecer.
Y poder ser también otro
para decirme que me equivoco.

Es la justa recompensa de los mares
que me agradecen por cada uno de los segundos
en los que mi cuerpo se abismó en su ritmo.

21.2.11

Si no miento no es por convicción
sino por conveniencia,
si soy sólo en lo cierto,
si soy sol en lo cierto.

El viento rojoazulamarillo
del presente absoluto
hace que vuele la yerba
de mi mate perfecto.

¿Cómo pudiste estar tan lejos
y tan equivocada
si ahora entendés
que toda distancia es inútil?

Gracias olvido,
a veces sos inteligente.

28.12.10

Me gusta el verano porque en verano mi casa me escupe. Me escupe a la calle y el techo amenaza: te puedo aplastar y te lo digo para salvarte.

Mi casa en verano me echa de mi casa, de mi propia casa. Me echa de mi casa y sin que ella escuche las paredes explican: tu cabeza no se rompe con golpes de cemento.

Me gusta el verano porque en verano mi casa me escupe. Me escupe a la calle y los colores son los de la selva: quiero que te devoren esos húmedos animales cromáticos.

Naciste sonriente con ojos esponja para aprender a llorar de belleza. Después de mil veces morir naciste por los muertos que te hicieron nacer.

24.12.10

Me visitó una mañana azul. Yo preparaba un té. El agua que explotaba en la pava no era el gris infierno cotidiano sino la soga que me rescataba del subsuelo de un pozo ciego. Me acompañaba la conformista lucidez de quien entiende que la farsa fue construida para protegernos de lo sin nombre.

Tocó el timbre y no quise atender, pero mi cuerpo me quebró la voluntad. Tiempo entró vestido con un saco negro espeso y se sentó sin pedir permiso en el sillón del comedor.

-Me insultan los minuteros y segunderos que colgás en las paredes- dijo.

-Hijo de puta. Otra vez la esquizofrenia, el terremoto otra vez. Qué hipócrita que sos Tiempo, con tu cara tradicional de reloj de casa de abuelos, ofendido porque yo, este ladrillo ínfimo del edificio social, me compro tus mentiras- pensé.

Tiempo y su intrusiva constumbre de leer las palabras mudas de las cabezas me contestaron que las mentiras eran las mías, o las de ellos, pero no las suyas.

Tiempo se sacó las agujas y del uno al doce todos sus ojos de números se transformaron en luz. Me golpeó desnudo con su patada de eternidad inexistente y traduje en un grito el dolor de mi estómago.

Se fue sin que lo eche. Los dos sabíamos que no quedaba nada para decir, aunque yo no hubiera entendido si había venido a verme para iniciar el tormento o para acabar con las fronteras de la tortura.

Puse el saquito de té de vainilla en la taza y la mermelada de arándanos en el pan. Acá no pasó nada, corazón, acá no pasó nada.

22.12.10

Me muerde las piernas la nostalgia de tus manos inventadas. Tu cuerpo invisible de insecto brillante escupe las semillas de uvas perdidas.

Tengo un pájaro de campociudad en la médula que teje en silencio un vestido impreciso: en las horas ocultas me cubre las mentiras.

Mi memoria es el árbol verde que sueño en las siestas ácidas. El limonero me deja caminar sus ramas y la tierra de naranjas me trepa los labios.

Esta noche mi casa se inunda y el río me lima la corteza. La cama infiernoparaiso no tiene imanes. El que me llama es el cielo.

11.11.10

Tengo un enjambre de estados de ánimo que no fabrican miel.
Tengo un cubito de tiempo absurdo congelado entre las manos.

A vos no te tengo, y mucho menos me tengo a mí
(ridículo tenerme, ridículo repito, ridículo).

Miro la puerta porque no sé más que mirar.
No miro la puerta metáfora,
miro la madera, el picaporte, la cerradura sin poesía.

La mentira inacción me sofoca las piernas
y yo preferiría correr sobre las noches
pero no prefiero,
la única verdad: el general completa la frase.

Búsqueda incapaz,
hoy no te atreviste a llorar palabras.